Enciéndete

Utiliza la tierra que te echan para salir adelante

Hace un tiempo un joven se me acercó para pedirme un consejo, pues se sentía triste y decepcionado, debido a que muchos le echaban tierra en su trabajo. Él intentaba siempre hacer las cosas de la mejor manera, ponía todo el empeño, pero eso provocaba envidas y celos. Se sentía tan decepcionado que estaba pensando en ya no entregarse de la misma manera como lo hacía antes.

Esta es una tentación muy común en todos, que cuando experimentamos un fracaso o una prueba, o cuando alguien nos critica por las cosas que hacemos o por el cómo las hacemos; podemos caer a la tentación del desánimo, perdemos la esperanza y nos enfriamos en la forma amorosa de actuar con los demás.

Le conté a este joven la siguiente historia. Se cuenta que un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró durante horas mientras el dueño trataba de encontrar la forma de sacarlo. Finalmente, agotado, el hombre decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas. Así que invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle a tapar el pozo. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirar tierra.

El burro pronto se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró terriblemente. Pero, después de unos cuantos puños de tierra que recibía, y para sorpresa de todos, se calmó. Así que el campesino miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio, con cada montón de tierra que le echaban, el burro estaba haciendo algo increíble, pues se sacudía y daba un paso por encima de la tierra. Muy pronto, todo el mundo vio cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, se sacudió lo último que tenía de tierra encima y salió muy contento.

Esta historia nos enseña que debemos de aprovechar siempre y en todo momento la tierra que la vida siempre nos va a arrojar, todo tipo de tierra, lo bueno y lo malo. La clave para no quedarnos hundidos y que la tierra nos ahogue es sacudírnosla. Si es tierra buena, como son los halagos y las felicitaciones por el éxito; hay que sacudirlos para que la soberbia no nos pierda en el camino. Pero si es tierra mala, como las críticas, las calumnias, las envidias o los celos; también hay que sacudírnoslas, porque éstos nos deben ayudar a dar un paso hacia arriba.

Nunca olvides que sólo podemos salir de los más profundos pozos de nuestra vida si no nos damos por vencidos. ¡No te desanimes nunca y utiliza la tierra que te echan para salir adelante!

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