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¿Te lastiman y te desesperan los errores de tu cónyuge?

Es muy fácil que con los defectos de los demás nos molestemos, perdamos la paciencia y reaccionemos violentamente. En el matrimonio, esto pasa muy frecuentemente, por eso queremos compartirles la siguiente fábula.

Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío. Los puercoespines, dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos, pensando que de esa manera se abrigarían y se protegerían entre sí. Pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, justo los que ofrecían más calor. Por lo tanto, decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.

Esto los llevó a reunirse y tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecerían de la tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. Aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con los más cercanos puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor que el otro proporciona a nuestra vida. Y de esta forma es como pudieron sobrevivir.

La enseñanza de esta fábula es muy clara, nos enseña que la mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en la que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a admirar sus cualidades. Nadie somos ya perfectos, pero sí perfectibles, es decir, que vamos en camino de perfección.

Debemos trabajar la paciencia y la humildad para poder aceptar lo que me incomoda de los otros, teniendo en cuenta que nosotros también tenemos defectos que lastiman a otros. Las relaciones interpersonales sanas son aquellas que se dejan llevar por la caridad y la paciencia.

Si los errores de los demás te irritan y te lastiman, sé comprensivo, ya que todo lo que hacemos en la vida siempre es motivado por algo. Esto nos lleva a comprender que, cuando los que tienes cerca y te lastiman es porque están dolidos por dentro. La gente lastimada, lastima a los demás. Cuanto más comprendes el interior de los demás y no los juzgas por sus acciones externas, sino que los ayudas a sanar, mejores relaciones podrás llevar.

Dice el libro de los Proverbios: “Es de sabios tener paciencia, y es más honroso perdonar las ofensas” (Prov 19, 11). Por eso te invitamos a que, en este tiempo de Adviento, en donde nos preparamos para la venida del Salvador, abramos nuestro corazón al amor de Dios, quien ha demostrado que nos tiene mucha paciencia. Demostrémosle a Jesús que lo queremos recibir en nuestro corazón, tratando con caridad y paciencia a quienes nos desesperan y nos irritan.

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