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2 Consejos para que puedas amar más a Cristo Eucaristía, este testimonio te ayudará bastante

Hoy la Iglesia recuerda a San Pascual Bailón, un humilde fraile franciscano que, a pesar de no tener una gran formación intelectual, sobresalió entre muchos por su gran amor a Cristo Eucaristía. Del testimonio de este hombre santo y sencillo tenemos mucho que aprender, ya que su ejemplo nos impulsa a amar mucho más a Cristo.

Provenía de una familia sencilla y pobre, en la cual tuvo que apoyar con su trabajo desde muy pequeño. Aunque también desde pequeño mostraba mucho interés por las cosas espirituales. Ya desde niño, cuando trabajaba como pastor de ovejas, mostraba señales de su inmenso amor a Nuestro Señor Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Cuentan que, desde el campo donde se encontraba cuidando a su rebaño, se alcanzaba a ver la torre de la Iglesia de su pueblo y todos los días al sonar la campana, en señal de que la hostia estaba siendo elevada en el altar, inmediatamente el pequeño se ponía de rodillas en dirección hacia el templo alabando a Cristo que se hacía presente en ese momento.

Cada semana esperaba con ansias que su patrón le otorgara permiso para acudir una tarde de su jornada a la Santa Misa. Tiempo más tarde mostró sus deseos de ingresar a un convento religioso, cuando fue admitido dentro de la orden franciscana fue asignado a tareas sencillas, debido a que no sabía leer ni escribir. Pero su más grande don era que podía pasar días y noches enteras adorando a Jesús Sacramentado puesto de rodillas con los brazos abierto en señal de cruz.

La gran alegría que contagiaba a sus hermanos era única. A pesar de que no hablaba mucho, siempre que se trataba de la Sagrada Eucaristía, la inspiración del Espíritu Santo le llenaba los labios de palabras hermosas que deleitaban a todo el que lo escuchaba.

Se dice que cuando estaba a punto de morir, un día de Pentecostés, se escuchó el sonar de una campana, al oírla preguntó: “¿De qué se trata?”, “Es que están en la elevación en la Santa Misa”. “¡Ah que hermoso momento!”, y al instante murió tranquilamente.

El día que dejó este mundo para ir al cielo fue un 17 de mayo de 1592. En 1690 fue declarado Santo y le nombraron Patrono de los Congresos Eucarísticos y de la Adoración Nocturna.

Cuánto podemos aprenderle a este gran Santo, quien todos los días supo reconocer con gran amor la presencia real y verdadera de Nuestro Señor en cada Eucaristía por quien se desvivía y se entregaba sin medida. Por eso si te gustaría enamorarte cada vez más de Jesús, presente en Santísimo Sacramento del Altar, te doy estos consejos para que puedas aumentar tu amor por Cristo Eucaristía:

1.- Visítalo más: Proponte visitar más al Señor. Si no puedes hacerlo todos los días, inténtalo hacerlo con frecuencia, ya que Jesús está en todos los Sagrario de la tierra. Cada vez que en tu camino te cruces con algún templo, date un espacio y platica con él como lo haces con un gran amigo, hazlo con tus propias palabras. Si no sabes qué decir, adóralo allí presente, que los latidos de tu corazón sean alabanzas constantes. Date la oportunidad de experimentar su presencia, te aseguro que no saldrás igual que como entraste.

2.- Comulga con mayor frecuencia: Si tienes mucho sin poderlo recibirlo, haz el propósito y si es necesario confiésate para que puedas alimentarte de este alimento celestial y que da la vida eterna. Cuando lo comulgamos, no recibimos cualquier pedazo de pan, sino que es Cristo mismo en cuerpo y alma, el único que puede darle orden, sentido y felicidad a tu vida. No pierdas esta oportunidad y cuando te sea posible acude a Misa entre semana. Recíbelo como si fuera la primera y la única vez.

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