Charla DominicalReflexiones

¿Sabes cuál es tu misión en la vida? Descúbrela…


En este domingo el Señor Jesús nos quiere hacer el examen final del Catecismo. Nos hará dos preguntas que tienen por objetivo que nos preguntemos qué tanto hemos madurado en nuestra fe y que profundo ha sido nuestro encuentro con Él.

Hoy vemos en este Evangelio (Mt 16, 13-20) que la primera pregunta que Jesús les hace a sus discípulos es: “¿Quién dice la gente que es el hijo del hombre?” Por supuesto que a Jesús no le importa lo que piensen de Él o que vanidosamente cuide su imagen. Con esta pregunta quiere introducir la segunda, todavía más profunda y personal: “Y ustedes, ¿Quién dicen que soy yo?”

Sabemos bien el desenlace. Pedro toma la palabra y da la más bella confesión de fe: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. A esta pregunta que hoy Jesús nos hace a cada uno, hay dos maneras de responder: teórica o personalmente. A veces nuestra respuesta a Dios es en automático. con un respuesta de Catecismo básico. Los discípulos al inicio contestaron lo que la gente decía de Jesús. Puede que también hoy nuestra respuesta es sólo lo que otros dicen de Jesús.

Por eso, yo quiero preguntarte: ¿Quién es Jesús hoy para ti? en tu circunstancia actual, ¿Qué papel juega Dios en tu vida? Cuando hemos vivido lejos de la Gracia, lejos de la oración y apartados de Dios… esta respuesta se contestaría con teorías aprendidas de memoria; pero que hermoso sería que, después de un encuentro vivo y personal con Dios, nuestra respuesta fuera otra. Por ejemplo: Para mí, Jesús es el Salvador porque me ha sacado de los vicios; para mí Jesús es el Salvador porque ha restaurado mi matrimonio a punto del divorcio; para mí Jesús es misericordioso porque he experimentado su perdón a todos mis pecados etc. ¡Qué hermoso sería poder contestar con la propia experiencia!

Necesitamos conocerlo más, leer a fondo su Palabra, frecuentar sus Sacramentos, tratarlo en la oración… así lo amaremos cada vez más y lo seguiremos fielmente. A las personas únicamente se les conocen desde la amistad y el amor profundo.

Por su otra parte, hoy vemos que Jesús le cambia el nombre a Simón y le pone Pedro, que significa ROCA. Recordemos que en la Biblia darle nombre a una persona es conferirle una misión. ¿Ya has descubierto la misión que tienes en tu vida, en tu matrimonio, en tus ambientes? La única manera de realizarnos como personas es descubrir esa misión que Dios nos comparte y vivirla a plenitud.

Dice el Papa Francisco que Jesús le asigna este nombre a Simón no por sus cualidades o sus méritos humanos, sino por su fe genuina y firme, que le es dada de lo alto. Esto que le sucedió a Simón nos sucede a cada Cristiano que madura la fe en Cristo. ¿Cómo está hoy tu fe? ¿Cómo encontraría hoy el Señor nuestro corazón? ¿Un corazón firme como la piedra o un corazón arenoso, es decir, dudoso, desconfiado e incrédulo?

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