Reflexión Diaria Escrita

Jesús nos pide hoy 2 cosas en el evangelio antes de las elecciones de mañana

Estamos a un día de las elecciones para nuestro próximo presidente y muy providencialmente, el Evangelio de hoy nos presenta a un centurión romano que intercede ante Jesús por su criado, no deberíamos nosotros también pedir e interceder ante Jesús por nuestras autoridades, por estas próximas elecciones para que sea lo mejor para nuestra nación. Por lo tanto, descubrirás que hoy Jesús nos pide 2 cosas antes de votar.

Pudiéramos caer en la tentación de pensar que ya no tienen remedio, que ya no tienen oportunidad de conversión, que la elección ya está comprada, que sería imposible que ocurriera un milagro, etc. Pero hoy vemos que para Dios nada es imposible para el que tiene fe, así que te invito a que juntos hagamos oración por todos los hombres de este país para que, mañana que salgamos a votar, podamos hacer una elección en consciencia y en libertad.

Reflexionaremos en el Evangelio de Mt 8, 5-17:

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un oficial romano y le dijo: “Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama, paralítico y sufre mucho”. Él le contestó: “Voy a curarlo”. Pero el oficial le replicó: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; cuando le digo a uno: ‘¡Ve!’, él va; al otro: ‘¡Ven!’, y viene; a mi criado: ‘¡Haz esto!’, y lo hace”. Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían: “Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande. Les aseguro que muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos.

En cambio, a los herederos del Reino los echarán fuera, a las ti- nieblas. Ahí será el llanto y la desesperación”. Jesús le dijo al oficial romano: “Vuelve a tu casa y que se te cumpla lo que has creído”. Y en aquel momento se curó el criado. Al llegar Jesús a la casa de Pedro, vio a la suegra de éste en cama, con fiebre. Entonces la tomó de la mano y desapareció la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirles. Al atardecer le trajeron muchos endemoniados. El expulsó a los demonios con su palabra y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo dicho por el profeta Isaías: El hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores.

Hoy en este Evangelio se nos invita a contemplar en el Centurión Romano dos actitudes fundamentales en la vida del cristiano y más ahora que estamos en este tiempo difícil para nuestra nación. Estas dos actitudes que hoy nos pide el Señor en nuestra vida de cristianos, y más hoy, un día antes de las elecciones, son la fe y la humildad.

Sabemos que el Centurión era romano, y además no era cualquier soldado, sino que tenía a su cargo una centuria de soldados, además, sabemos que los romanos eran mal vistos en Palestina, ya que era opresores y paganos, además no eran judíos, ni “oficialmente” creyentes.

¿Pero qué fue lo que sucedió con este centurión romano? La compasión, su cariño y la gratitud por su criado enfermo hizo que se viniera abajo su orgullo y salió al encuentro con Jesús para que lo sanara. Cuántas veces por seguir los protocolos, las apariencias o el qué dirán no salimos a buscar la necesidad nuestra o de nuestros hermanos. Incluso, en este tiempo de elecciones que se promete mucho, que baja el sol, la luna y las estrellas, y se reparte a manos llenas el dinero, pero en realidad, sólo se buscan votos y adeptos, pero no el bien de la gente.

Esta actitud de fe es fundamental para que podamos vivir en plenitud, pero para que la fe se pueda dar se necesitar salir al encuentro, no quedarnos instalados y expectantes, sino provocar el encuentro con Jesús. El verdadero encuentro transforma, da aliento de vida, cambia las mentes y los corazones, nos da valor para hacer grandes cosas, nos da fuerza para cambiar nuestro presente.

Si aún sigues instalado y no sales de tu situación, pregúntate si has tenido un verdadero encuentro con Jesús. El Papa Benedicto consideraba que la fe no es una teoría, una filosofía, una idea, sino que es un encuentro, un encuentro con Jesús. Sólo en el encuentro con Jesús podremos hacer arder nuestro corazón. ¿Qué tanto y de qué manera te has encontrado con Jesús?

Otra actitud fundamental que vemos en este centurión romano es que cuando le pide a Jesús la curación de su criado, no lo hace de una forma orgullosa, altanera, no exige ni reclama la situación que vive en su criado, sino que humillándose y de una manera sencilla pide el milagro de la curación, ya que exclamó: “Señor, yo no soy digno de que Tú entre en mi casa…”.

Cuántas veces vamos nosotros al encuentro con Cristo exigiéndole resultados y cambios en nuestras vidas, pero lo hacemos sólo por orgullo o vanagloria, y no por una verdadera actitud de cambio; además, queremos cambios rápidos, pero sin poner nada de nuestra parte. El mismo Jesús alabó su actitud: “Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande”.

Te invito a que mañana salgas a votar con fe, y que sea un voto no de hartazgo, sino que sea también un voto razonado, las tres características que debe tener tu voto es que sea ético, consciente e inteligente.

Close